Lean Startup y los proyectos mobile

Las metodología Lean están en boca de todos y cada vez son más los emprendedores y empresas que las utilizan para llevar a cabo un proyecto innovador. ¿Por qué se utilizan estas metodologías? Cuando queremos llevar a cabo una idea innovadora, el método tradicional de ejecución de productos, investigación de mercado, plan de negocio, demo, testing y comercialización no funciona. Cuando innovamos tenemos una incertidumbre de cómo va a responder el mercado, por lo que todos los componentes de nuestra idea no son más que hipótesis de lo que nosotros creemos que necesita el cliente. Pero no podemos creernos que esas hipótesis son verdad. Cuando diseñamos una idea innovadora, estaremos equivocándonos en muchas cosas, por lo que nuestro objetivo debe de ser equivocarnos gastando el mínimo tiempo y dinero posible.


Pero no debemos de confundir equivocarnos en una hipótesis con fracasar. Fracasar se consigue cuando te pasas 2 meses escribiendo un plan de negocio, 4 desarrollando, te gastas una cantidad X en marketing de tu producto y entonces te das cuenta de que lo que has creado no tiene sitio en el mercado. Si realizamos una prueba lo más económica y en el menor tiempo posible, con el objetivo de aprender si nuestras hipótesis son ciertas, es decir, de obtener un aprendizaje validado, estaremos construyendo un producto y un modelo de negocio que funcionará en el mercado.


Uno de los precursores más importantes de las metodologías Lean fue Steve Blank con su teoría Customer Development que continuaría su mejor alumno Eric Rise con Lean Startup. Existen muchas otras metodologías Lean que pueden aplicarse a una idea, pero debido a la brevedad de los post, me centraré en la obra de Eric.


Tras estos breves conceptos sobre las metodologías Lean, nos podemos preguntar si el mercado mobile es idóneo para aplicarlas. El 80% de las apps que se descargan en un dispositivo móvil son desinstaladas en menos de 5 minutos. Esta tasa tan elevada de fracaso ocurre por la ausencia de planificación o una mala ejecución de ésta. Y me refiero a una mala ejecución porque en la inmensa mayoría de las aplicaciones que desarrollamos tenemos una incertidumbre de mercado, y no podemos regirnos por los métodos de desarrollo de producto tradicionales.


Para ordenar el proceso Lean por el que pasaría un proyecto mobile voy a estructurar el post en la generación de una idea, la búsqueda del modelo de negocio, la construcción de MVP para validar hipótesis y el ejercicio de continuar o pivotar.


IDEA. Todo proyecto nace de una idea previa. Una idea debe satisfacer siempre una necesidad del cliente, debemos de aportar valor si queremos que nuestro proyecto tenga éxito. Debido a esto, el cliente ha de ser siempre el eje central de nuestra estrategia y debemos de observar sus necesidades si queremos llegar a construir un producto que tenga éxito.


MODELO DE NEGOCIO. Hace poco escuché una frase en una conferencia sobre Lean Startup que decía “Tu producto no es el producto. Tu producto es tu modelo de negocio”. No importa que tengamos un producto fantástico, si no tenemos el modelo de negocio adecuado, éste nunca funcionará. Y como os comentaba antes, en un primer momento lo que tendremos son hipótesis sobre cómo debe de ser mi producto y mi modelo de negocio. Debemos de ir a nuestros clientes para validar si ese modelo de negocio es de verdad viable o debemos de “pivotar” y cambiar de estrategia. La herramienta más utilizada para crear modelos de negocio de una forma ágil y visual es Business Model Canvas (en un futuro post ampliaremos esta metodología), en el que plasmaremos nuestra idea en un lienzo mediante post it e iremos modificándola en función del feedback que recibamos de nuestros clientes. La forma de validar el modelo de negocio será validar las hipótesis plasmadas en el canvas, y la metodología para validar estas hipótesis que utilizaremos será el Producto Mínimo Viable (MVP por sus siglas en inglés).


MVP. Un Producto Mínimo Viable no ha de ser siempre una demo de la app, ha de ser el adecuado para validar una de nuestras hipótesis con el menor coste en dinero y tiempo. Para validar algunas hipótesis bastará con una charla con nuestros clientes potenciales, algunas podrán ser validadas con la elaboración de un prototipo y otras sí que necesitarán la elaboración de una demo. Pero en cualquier caso no invertiremos 3-4 meses en desarrollar una aplicación que luego nadie quiera.


CONTINUAR O PIVOTAR. Tras la elaboración y el experimento con un cliente del MVP, tendremos que tomar la decisión de continuar por ese camino, validando la hipótesis, o pivotando hacia otra dirección en función del feedback recibido. Tras este proceso cíclico de idear y crear nuestro modelo de negocio, validar las hipótesis planteadas mediante MVP y continuar o pivotar conseguiremos tener un producto que de verdad aporte valor a nuestros clientes. Y lo más importante de todo este proceso es que hemos llegado al producto final con el mínimo coste y tiempo invertido.


Cuanto tienes un equipo de desarrollo es sencillo implementar estas metodologías, pero cuando contratas a una empresa para que te desarrolle tu producto esto se complica. Desde Tactel, conscientes de esta necesidad, trabajamos con los clientes que lo deseen con la metodología Lean Startup, faseando el desarrollo para que nuestros clientes puedan testarlo y pivotar o continuar con el camino (esto lo pondría al revés: testarlo y continuar con el camino o pivotar). Si quieres saber más sobre este tipo de servicios no dudes en contactarnos sin ningún tipo de compromiso o consultarnos por twitter a @tactel_mobile.


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